Desde el PJ bonaerense piden la renuncia de senador de La Cámpora acusado de abuso sexual

Lo hizo el presidente del partido, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien esbozó que el legislador provincial «debiera renunciar» a su cargo y, de no ser así, pedirá que «se revea su situación».

Durante una entrevista a un medio nacional, el presidente del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, Fernando Gray, se refirió a la acusación que pesa sobre el senador provincial Jorge «El Loco» Romero de abuso sexual por parte de una militante de La Cámpora, de la cual él mismo forma parte.

«En mi opinión personal, creo que debería renunciar», sostuvo Gray, quien también aseguró que, de no llevarse a cabo esta acción, pedirá que el tribunal de disciplina estudie su caso y revea su situación con respecto al partido que preside.

Romero es oruindo de Florencio Varela, desde allí comenzó a militar y a formar parte de la organización de la agrupación política kirchnerista, espacio por el cual accedió a la banca como senador provincial por la tercera sección electoral.

LA ACUSACIÓN

una militante de la organización política apuntó contra «El Loco» en un posteo de Facebook bajo el título de «La Cámpora encubrió, encubre y va a seguir encubriendo a estos abusadores hasta que nosotres dejemos de callarnos».

En su testimonio, contó que en enero de 2017 salió con amigas y amigos y en el trayecto a un boliche se cruzó con Romero. Todos salieron al boliche Kika y luego se trasladaron a la casa de un amigo en común «El Misio» en Caballito.

La joven narró que accedió a tener relaciones con uno de los jóvenes. Al salir, decidió esperar a una de sus amigas que estaba con otro hombre en una de las habitaciones.

«Ahí empezó el calvario, quedé sola con el chico con el que estuvo, El Loco Romero y dos pibes más. El Loco me empieza a decir que yo le tenía que practicar sexo oral a los 3, me encerró en la cocina con cada uno de tomándole el tiempo como si yo fuera una trabajadora sexual que los estaba atendiendo. Ninguno de los pibes que quedaban encerrados conmigo se propasaron, me respetaron el NO», escribió la joven.

«Cuando por fin logro salir de esa cocina, el LOCO ROMERO -las mayúsculas son textuales- me agarra y me encierra en el baño con él, impidiéndome salir. Se baja los pantalones, saca su miembro afuera y me empieza a pedir que le practique sexto oral. Lo cual me negué reiteradas veces y le suplicaba que me dejara salir. Le llegué a prometer que otro día lo hacíamos para que me abriera la puerta, golpee las paredes y la puerta para que alguien me abriera. Nadie me ayudó. Éste no me forzó a que le practicara sexo oral, pero si me insistió y no me dejaba salir del baño. Yo estaba desesperada. Este me abrió la puerta cuando escuchó que el Misio había salido del cuarto con mi amiga».

Comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: